lunes, 6 de julio de 2020

Reseña 'La prometida' de Kiera Cass

¡Hola ciudadanos/as! ¿Qué tal estáis? ¿Cómo empezáis esta nueva semana? Por aquí seguimos asándonos de calor, y solo quiero que se acabe ya el verano para volver a sentir el frío... Mientras eso pasa, vuelvo con una nueva reseña, que estoy a tope últimamente, y en esta ocasión os dejo mi opinión de La prometida, el esperado nuevo libro de Kiera Cass. En cuanto se anunció por redes sociales, supe que tenía que leer esta historia que, os prometo, no tiene nada que ver con La selección, a pesar de su portada similar. Hace poco que ha llegado a nuestro país gracias a Roca editorial y, aunque le tenía ganas, desgraciadamente La prometida ha sido una grandísima decepción. Os cuento mis motivos más abajo:
  
Título: La prometida
Título original: The Betrothed
Trilogía/Saga:
Autor/a: Kiera Cass
Traductor/a: Jorge Rizzo
Editorial: Roca editorial
Páginas: 300
Precio: 17,90€
ISBN: 9788417968151

SINOPSIS:
Cuando el Rey Jameson declara su amor por Lady Hollis Brite, Hollis se sorprende y se emociona. Después de todo, ella creció en el castillo de Keresken, compitiendo por la atención del rey junto a otras hijas de la nobleza. Capturar su corazón es un sueño hecho realidad. Pero Hollis pronto se da cuenta de que enamorarse de un rey y ser coronada reina puede no ser tan feliz como ella pensó que sería. Y cuando conoce a un plebeyo con el misterioso poder de ver directamente en su corazón, descubre que el futuro que realmente desea es uno que nunca pensó imaginar. 
 

Hollis Brite siempre ha vivido en el castillo de Keresken, rodeada de las hijas de los demás nobles, todas ellas esperando a ser la elegida del rey, una tarea para nada fácil. Jameson de Coroa, el joven rey, nunca ha sido un chico fácil de atrapar, coqueteando con diferentes mujeres del reino y de la nobleza hasta que conoce a Hollis. Hollis, que siempre ha deseado ser la persona que se ponga sobre la cabeza la tan ansiada corona de reina, la que sueña con pasar a la historia como una reina benevolente y para admirar, no puede controlar su emoción cuando Jameson finalmente le declara su amor. Hollis, con su naturaleza, su atrevimiento y su sarcasmo puede que no sea la futura reina que todo el pueblo quiere, pero no está dispuesta a rendirse tan fácilmente. Sin embargo, a través de su extravagante cortejo, Hollis se da cuenta de que todos los regalos y las atenciones que recibe vienen acompañados de unas expectativas muy elevadas que, posiblemente, jamás podrá cumplir. Con la importante visita del rey de Isolte en el horizonte, y con la conciencia de que se trata de un encuentro sumamente importante para su reino y el de los demás, Hollis cree que será el momento ideal para demostrar a Jameson y a sí misma que tiene todo lo necesario para ser reina. Pero cuando conoce a un extraño de Isolte con el misterioso poder de ver dentro de su corazón, Hollis empezará a preguntarse si su vida con Jameson en palacio será realmente su sueño hecho realidad o una prisión para el resto de su vida. 

¿Quién, a estas alturas, no ha leído o ha oído hablar de La selección? Uno de los libros más populares dentro de la literatura juvenil, Kiera Cass se dio a conocer gracias a una saga de libros que, cuando la leí, me sorprendió más de lo que esperaba. Lo que a simple vista parece una historia superficial, me encantó que, en realidad, escondiera una subtrama política y social bastante interesante y, sin dudarlo, fueron unos libros que disfruté mucho. Sin embargo, desde que Kiera Cass puso punto y final a esos libros, hace años, no hemos vuelto a tener nada de ella... Hasta ahora. La prometida es su nuevo trabajo, un libro que he de reconocer que se me asemejaba bastante a La selección por su sinopsis y, especialmente, su ambientación: dentro de palacio, intentando conseguir el corazón del rey. Tenía muchas ganas de poder reencontrarme con la pluma de la autora ya que me dejó un buen sabor de boca pero, por desgracia, La prometida no es, precisamente, lo prometido en críticas especializadas, un libro que me ha decepcionado mucho al no ser, en absoluto, lo que esperaba de él.

Mi principal problema con La prometida es que no he visto un argumento claro en ningún momento. Narrado en primera persona a través de los ojos de Hollis, nuestra protagonista, el comienzo del libro no está mal, algo normal sabiendo que este libro es el inicio de una trilogía. Como tal, es de esperar que los primeros compases de esta lectura viajen hacia lo mismo: presentaciones de los diferentes personajes, de la protagonista y del mundo en el que vive, volviendo a estar rodeados y rodeadas por las paredes de un palacio de un reino nuevo, lejano y que todavía tenemos que descubrir. La trama no destacaba todavía por nada en especial pero, al menos, se podía leer sin problemas, sin dificultades gracias a su sencillez. Sin estar aún enganchada al libro pero leyendo cómodamente, de vez en cuando veía algunos momentos que me chirríaban por algunas pequeñas razones, pero tampoco era nada que sobresaliera, teniendo ganas de seguir para toparme ya con la chicha que, creía, este libro me iba a dar. Sin embargo, a medida que avanzaba por las páginas de La prometida, ya empezaba a ver que la trama estaba quedándose algo atascada siempre en el mismo punto, no conseguía avanzar a nada claro y estaba viendo que las escenas eran muy similares las unas de las otras. Vestidos, joyas y poco más, el argumento en esos momentos se puede resumir en 'oh, qué vestido más bonito; oh, qué joya más brillante; oh, qué perfecto eres y cuánto te quiero, rey Jameson'. Todavía soportaba que la lectura estuviera así, como que decía que, bueno, no pasaba nada porque seguramente estaba a punto de salir ese giro argumental que lo iba a cambiar todo. Pero leía y leía y seguíamos en las mismas, sin nada nuevo y sin giros argumentales por ningún lado. 

Poco a poco empezaba a cansarme de estar leyendo prácticamente lo mismo, una trama que ya se veía muy lineal, algo aburrida y monótona, sin ningún objetivo claro y sin motivación, enfocada siempre al mismo tema rodeado de más vestidos, de más joyas y de más adulaciones hacia el rey. Aún así, llegó un momento en el que al fin parecía que iba a pasar algo interesante y la esperanza de que la lectura remontara llegó, añadiendo por el camino nuevos personajes que aterrizaban con mucho potencial para ser un gran problema a resolver y que podrían haber complicado mucho las cosas para Hollis, darle ese toque de atención y dotar a la lectura de un ritmo mucho más llevadero y entretenido, más ágil y emocionante, plagado de acción, tejemanejes palaciegos y secretos familiares. Pues mi gozo en un pozo. El libro, lejos de esto, seguía en las mismas, sin cambiar prácticamente nada, con dos personajes nuevos que no lograrán decir mucho y con los que se interactuará poco, sin tampoco aportar nada importante para el transcurso de una historia que seguía sin arrancar. He de reconocer que, de vez en cuando, salía algo nuevo de la ambientación de algún lado que me despertaba, como para dar más volumen a la atmósfera que se vive, pero al carecer de un desarrollo y contexto adecuado, en realidad todo eso se quedaba vacío y sin peso alguno. 

Pasando incluso la mitad del libro con esta sensación, yo andaba ya aburrida y suplicando que pasara algo, lo que fuera, para darle vida a una lectura que estaba muy estancada. Tuve que tomar la decisión de leer incluso por encima, sin ganas y deseando llegar al final, acabar de una vez un libro que llevaba pausado tres días porque no sentía la motivación para volver a esta historia. Lo que no esperaba es que, sobre las últimas cien o cincuenta páginas, el libro da un cambio radical, pero uno muy extraño y sin sentido, que hizo que la trama fuera un lío y desastre mayor. Sí, de repente van a pasar un batiburrillo de cosas, una detrás de la otra, pero de verdad que no sabía ni lo que estaba leyendo. De manera precipitada y extraña, estas escenas no sabía ni de dónde salían, bajo qué propósito, porque no casan nada de nada con el resto del libro al no tener una explicación previa de sus elementos. Apariciones inesperadas de gente que no ha tenido nada de hueco en la lectura, muertes insustanciales y un final abierto que no apunta a ninguna dirección, y que te deja muy fría, las últimas páginas del libro no salvan, en ningún momento, a La prometida, dejando un punto y final muy decepcionante con el que no te dan ganas de seguir, en un futuro, con esta historia y los demás libros que están por venir.

Uno de los grandes fallos que le he visto a La prometida es su ambientación, la cual es prácticamente nula. Cuando empezamos el libro da la sensación de que nos vamos a topar con un mundo fascinante y nuevo, que nos vamos a empapar mucho de cultura y de maneras de ser en esta sociedad que tenemos por delante. Sin embargo, que la historia se resuma en un único escenario, el palacio, y que la propia historia ronde siempre bajo el mismo tema, impide que la autora nos presente algo más allá de esas cuatro paredes que ya he mencionado. Aunque a lo largo del libro, como digo, hay algún que otro detalle que va enfocado a esa dirección, con el añadido de un nuevo reino "enemigo" y muchas tensiones políticas entre sus dos monarcas, todo lo demás no existe. No se nos enseña casi nada de la vida de estos reinos, alguna que otra costumbre de ciertos días de celebración, pero nada más. Esta superficialidad y falta de profundización se transporta, desgraciadamente, también a los personajes, un elenco que no me ha dicho prácticamente nada y que no me ha gustado. No tienen gran cosa a destacar, incluso algunos ni se describen, no tienen casi importancia para la historia. Para mí han sido maniquíes que se movían por aquí y por allá, sin tener ningún desarrollo o evolución, quedándose como algo muy plano en todo momento. Los que supuestamente tienen más importancia para la historia se quedan pequeños, teniendo a un rey Jameson que he odiado mucho al quitarse la máscara que lleva en todo momento, o un supuesto segundo interés romántico muy soso y frío. Por ello, los personajes no están bien llevados ni construídos y nunca he sentido una conexión que me permitiera conocerlos más de cerca. Sin embargo, para mí lo peor ha estado en Hollis, una protagonista que ha pecado en muchos aspectos. En especial, su froma de ser y de pensar, y la representación negativa que tiene como mujer dentro de la sociedad. Me ha cabreado en muchísimas ocasiones la manera en la que se deja arrastrar por comentarios y comportamientos muy machistas, como si nada y sin levantar la voz. La tratan como una mujer florero cuyo único papel es ser madre y dar luz al futuro heredero, ser recatada, educada, bonita, quedarse callada y quieta, sin oportunidad de ser algo más o mostrar un ápice de inteligencia, y eso que se supone que las reinas pasadas son adoradas por sus actos de valentía y libertad. Lo único que hacen es adornarla con más joyas y más vestidos, diciéndole que es así como se tiene que comportar porque, sino, la corona nunca será suya, y en más de una ocasión ha querido sacrificar su felicidad y lo que quiere por no enfadar ni decepcionar al rey. Sus actos han sido error tras error, muchas veces regresando al sin sentido, sin mostrar fuerza o una personalidad interesante.

Por último, y junto a todo esto, el romance es otra de las cosas que me han chirriado. No ya solo voy a comentar el "amor" que Hollis siente por el rey, que es muy tóxico, sino un segundo romance que aparece para crear un triángulo amoroso y que, de nuevo, está mal planteado. Un instalove de los pies a la cabeza, de verse, hacer contacto con los ojos y producirse ya sentimientos, al cabo de un día ya se profesaban un amor muy grande y se veían como almas gemelas. Lo siento, pero no me lo creo. Se hace muy surrealista en todo momento, especialmente en las últimas páginas ya que apenas hay interacción entre los dos protagonistas de este romance, detalles que desarrollen esto adecuadamente. Es como que de un día para otro Hollis olvida los sentimientos que tiene por el rey y no puede vivir sin el otro joven. Creo que no ha sido la decisión correcta, ya que lo único que se ha producido con eso es que, en ningún momento, el romance tenga sentido.

Así pues, La prometida no ha sido en absoluto el libro que esperaba. Muy plano y superficial, carecer de un argumento estable ha hecho que el libro ande siempre en lo mismo, siendo una lectura aburrida y sin nada a destacar que no consigue arrancar. Con unos personajes y una protagonista que tampoco han funcionado, y con un final confuso, al final te quedas con un libro que te deja con la sensación de que no has entendido para nada.

¡Muchas gracias a Roca editorial por el envío del ejemplar!





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